Para las organizaciones que gestionan activos lineales, la construcción de nuevas infraestructuras exige precisión. Cada decisión depende de un diseño y una planificación meticulosos, equilibrando una amplia gama de factores: desde la complejidad del terreno y el impacto ambiental hasta los costes de construcción, los requisitos normativos y la fiabilidad a largo plazo. La búsqueda del escenario óptimo es fundamental para blindar los proyectos frente a sobrecostes y retrasos, garantizando un crecimiento sostenible y rentable.
En un mundo en plena metamorfosis urbana, la concentración de la población en áreas densamente pobladas es una tendencia que se acelerará exponencialmente en los próximos años. Este fenómeno ejerce una presión sin precedentes sobre las compañías de servicios públicos y los gestores de infraestructuras, obligándolos a modernizar y expandir sus redes bajo criterios de sostenibilidad y resiliencia.
Desde el despliegue de infraestructuras energéticas, hídricas y de telecomunicaciones, hasta el trazado de corredores de transporte: cada decisión exige un equilibrio perfecto entre precisión técnica, rentabilidad y respeto medioambiental, garantizando siempre un servicio de máxima fiabilidad para millones de ciudadanos.
En este escenario, simplemente no hay margen para el ensayo y error.
Un trayecto de tubería demasiado largo se traduce en sobrecostes inasumibles.
Un trazado sobre terrenos geológicamente inestables supone un riesgo crítico de fallos estructurales.
Un recorrido que interfiera con corredores ecológicos o hábitats sensibles se enfrenta a posibles bloqueos normativos y puede generar un fuerte rechazo social.
Sin embargo, la planificación de estas redes está lejos de ser una tarea sencilla.
Hoy en día, muchas empresas siguen atrapadas en un ecosistema de datos fragmentados e infraestructuras desconectadas. Al mantener las restricciones ambientales, geológicas y sociales en silos aislados, se obstaculiza la visión global, imposibilitando una evaluación real de alternativas o la identificación de la solución más eficaz.
Como resultado, planificadores e ingenieros se enfrentan al desafío de responder a preguntas críticas:
Con Scenario Planning for Infrastructure, los planificadores GIS y diseñadores pueden simular, visualizar y comparar diversos escenarios de desarrollo y expansión, integrando toda la toma de decisiones en un entorno centralizado.
Gracias a la visualización intuitiva basada en GIS y herramientas de evaluación de impacto, los planificadores pueden diseñar trazados alternativos, analizar costes de expansión y comprender al instante las implicaciones de cada decisión antes de asignar recursos
Los usuarios pueden:
Al centralizar todos los datos geoespaciales y de activos, la solución elimina los silos de información, agiliza el análisis y permite una programación totalmente impulsada por datos.